Ciudad de México.- Ferrari ya no se puede equivocar en el Gran Premio de China.
El Cavallino Rampante comprobó que Mercedes no es invencible, pues se quedaron cerca de quitarles la victoria en Australia hasta que la estrategia de pits no fue efectiva.
Las arrancadas serán los momentos donde el equipo de Maranello saque la mayor ventaja, pues al contar con un turbo más pequeño que ayuda al motor a cargar aire más rápido, salen disparados sin contratiempos, como sucedió el fin de semana pasado.
En Shanghai, si aprovechan ese elemento y lo combinan con la velocidad de Charles Leclerc y la experiencia de Lewis Hamilton, pueden imponerse en la Sprint Race y la carrera.
“Es bueno tener dos coches luchando por la cima. Sabemos que tenemos una larga lista de mejoras, pero es cierto para nosotros y para todos en la parrilla. El resultado de la temporada dependerá de nuestra capacidad para desarrollar, incorporar mejoras y producir con rapidez.
“Esperábamos un buen comienzo, pero estamos realmente al límite. El margen de error es muy estrecho. Creo que todos se sorprendieron un poco. El comienzo fue bueno, pero no es una garantía para la temporada”, mencionó Fred Vasseur, jefe de los italianos.
Hace un año, la Scuderia se impuso en la carrera corta de China gracias al 7 veces campeón de la Fórmula Uno, pues consiguió la pole y el triunfo.

