Ciudad de México.— La última semana de junio estuvo marcada por temperaturas extremas que afectaron gran parte del territorio nacional, colocando a millones de personas frente a una combinación de calor intenso, mayor demanda de electricidad y riesgos para la salud, especialmente entre niñas, niños, personas adultas mayores y trabajadores expuestos al sol.
De acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, una nueva onda de calor favoreció temperaturas superiores a los 40 grados Celsius en diversas entidades del norte y noreste del país, mientras que otras regiones registraron valores cercanos a ese rango, acompañados por elevados índices de radiación solar.
El ambiente extremo modificó la rutina de miles de familias. En numerosas ciudades, los sistemas de aire acondicionado y ventilación funcionaron durante más horas del día, provocando un incremento en el consumo de energía eléctrica. Comercios, oficinas y establecimientos ajustaron horarios y reforzaron medidas para proteger tanto a trabajadores como a clientes de las condiciones climáticas.
Las autoridades sanitarias insistieron en la importancia de evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, mantenerse hidratado y reconocer los síntomas de un golpe de calor, como mareos, dolor de cabeza, desorientación y temperatura corporal elevada. También recomendaron prestar especial atención a personas con enfermedades crónicas y a quienes desarrollan actividades físicas o laborales al aire libre.

