Ciudad de México. — La celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha llevado a las autoridades mexicanas a implementar uno de los operativos de seguridad y movilidad más amplios de los últimos años, con miles de elementos desplegados en estadios, zonas turísticas, Fan Fest, aeropuertos y principales corredores urbanos de las ciudades sede.
La estrategia forma parte del denominado Plan Kukulcán, mediante el cual fuerzas federales, estatales y municipales coordinan acciones para garantizar la seguridad de aficionados nacionales y extranjeros que asisten a los encuentros mundialistas en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Tan solo en la capital del país, las autoridades anunciaron despliegues que superan los 11 mil elementos de seguridad, además de cientos de vehículos, unidades de emergencia, sistemas de videovigilancia y operativos especiales de movilidad en torno al Estadio Ciudad de México, el Zócalo y las zonas donde se realizan actividades relacionadas con el torneo.
El reforzamiento ocurre después de que, durante la inauguración del Mundial, se registraran incidentes violentos en las inmediaciones del estadio, dejando personas detenidas y varios policías lesionados. Las autoridades señalaron que estos hechos llevaron a fortalecer los controles de acceso y los perímetros de vigilancia en fechas posteriores.
Además de la vigilancia física, el operativo contempla monitoreo aéreo, inteligencia preventiva, filtros de revisión en accesos estratégicos y protección especial para delegaciones deportivas, representantes internacionales y visitantes extranjeros.
Las medidas también han impactado la movilidad urbana. En días de partido se aplican cierres viales, modificaciones al transporte público y restricciones en algunas zonas cercanas a los estadios para agilizar el desplazamiento de los asistentes y reducir riesgos de seguridad.
Especialistas consideran que el Mundial representa una prueba importante para las capacidades de coordinación entre corporaciones de seguridad y protección civil, particularmente en ciudades que reciben a miles de visitantes de distintas partes del mundo.
Aunque los operativos han permitido mantener el desarrollo de los encuentros deportivos, las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles manifestaciones, concentraciones masivas y situaciones que puedan afectar la seguridad o la movilidad durante el resto del torneo

