Ciudad de México.— La combinación de altas temperaturas, humedad y el inicio de la temporada de lluvias está generando condiciones propicias para el aumento de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en distintas regiones del país.
Durante esta época del año, es común que se incrementen los casos de infecciones estomacales asociadas al consumo de alimentos mal conservados o expuestos al calor durante largos periodos. Las elevadas temperaturas aceleran la descomposición de algunos productos y favorecen la proliferación de microorganismos que pueden provocar malestares como diarrea, dolor abdominal, náuseas y vómito.
Al mismo tiempo, las lluvias y los cambios repentinos de temperatura suelen estar relacionados con un aumento en padecimientos respiratorios. Resfriados, irritación de garganta, tos y congestión nasal son algunas de las afecciones más frecuentes, especialmente entre menores de edad, personas mayores y quienes presentan sistemas inmunológicos más sensibles.

