De la inestabilidad, la mediocridad y la falta de confianza, Sam Darnold resurgió para convertirse en un líder y devolver a los Seahawks a un Super Bowl en su primera campaña con la franquicia.
Aun así, fue dejado en libertad. Seattle apostó por él y encontró a un quarterback renovado. Otra campaña de 14-3 selló una historia impensada: este domingo, Sam Darnold será titular en el Super Bowl LX ante los Patriots.
El aplicado de 2018
El Draft de 2018 reclutó a 13 quarterbacks; algunos ya fueron MVP. Ninguno, salvo el menos imaginado, ha llegado al Super Bowl como titular. Darnold, uno de los más infravalorados, logró lo que otros favoritos como Josh Allen o Lamar Jackson aún persiguen.
El domingo en San Francisco, el mariscal de campo de Seattle enfrentará a su “coco” en la NFL, pues llega con marca de 0-4 ante Patriots, una franquicia que le ha hecho ver su suerte.
Tres derrotas las sufrió cuando jugaba con los Jets de Nueva York y una más ya con las Panthers de Carolina.
De hecho, el peor encuentro de su carrera en la NFL lo tuvo ante Nueva Inglaterra, en el llamado partido de los “fantasmas”.
El 21 de octubre de 2019, en un Lunes por la Noche, Darnold y los neoyorquinos fueron vapuleados 33-0 por los Pats de Tom Brady en la Gran Manzana ante más de 78 mil almas.

