La Casa Blanca emitió el lunes un comunicado para conmemorar el aniversario de la guerra, en el cual describió el conflicto como una “legendaria victoria que aseguró el suroeste estadounidense, reafirmó la soberanía estadounidense y expandió la promesa de independencia estadounidense a lo largo de nuestro majestuoso continente”. El comunicado comparó ese período de la historia de Estados Unidos con las políticas cada vez más agresivas de su propio gobierno hacia América Latina, que, según dijo, “garantizarían que el Hemisferio siga siendo seguro”.
“Guiado por nuestra victoria en los campos de México hace 178 años, no he escatimado esfuerzos para defender nuestra frontera sur contra la invasión, mantener el estado de derecho y proteger nuestra patria de las fuerzas del mal, la violencia y la destrucción”, señaló el comunicado, el cual no estaba firmado.
En su publicación, la Casa Blanca no menciona el papel clave que jugó la esclavitud en la guerra y glorifica el período más amplio del “Destino Manifiesto”, que resultó en el desplazamiento de cientos de miles de indígenas estadounidenses de sus tierras.

