El Gobierno de Cuba notificó a las aerolíneas extranjeras que operan en la isla que, a partir de este lunes, no podrán abastecerse de turbosina, una situación que las autoridades atribuyen al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, informaron a EFE dos fuentes del sector.
En ocasiones anteriores, las compañías aéreas han enfrentado la escasez de combustible mediante ajustes en sus itinerarios, incluyendo escalas adicionales para repostar en países como México o República Dominicana.
La mayoría de los vuelos internacionales con origen o destino en Cuba conectan con ciudades de Florida, como Miami, Tampa y Fort Lauderdale, así como con Madrid, Ciudad de Panamá y diversos destinos mexicanos, entre ellos Ciudad de México, Mérida y Cancún. Además, la isla mantiene conexiones regulares con Bogotá, Santo Domingo y Caracas.
La estrategia del presidente estadounidense Donald Trump de restringir el suministro de combustible a Cuba comenzó a mostrar efectos visibles. Durante el fin de semana, al menos dos grandes complejos turísticos en Cayo Coco, en la costa norte del país, suspendieron operaciones debido a la falta de gasolina.
El viernes pasado, el Gobierno cubano confirmó la puesta en marcha de un “plan de eficiencia y consolidación de instalaciones” en el sector turístico, como parte de un conjunto de medidas de contingencia para enfrentar las amenazas de Estados Unidos contra su suministro energético.
La persistencia de problemas estructurales en la isla —como apagones prolongados, escasez de alimentos y falta de bienes básicos— continúa afectando de manera directa al sector turístico, uno de los principales motores de la economía cubana.

