A 17 años de uno de los episodios más violentos registrados en la historia reciente de Reynosa, medios de comunicación locales realizaron un ejercicio de memoria y análisis para reflexionar sobre el impacto que dejó la llamada “gran balacera” en la vida social, económica y de seguridad de la ciudad fronteriza.
La balacera no solo dejó una huella en materia de seguridad, sino también en el tejido social. Comerciantes y empresarios recuerdan cómo la actividad económica se vio afectada durante semanas posteriores al suceso, mientras que familias adoptaron nuevas medidas de precaución en su vida cotidiana.

