El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, se pronunció este lunes a favor de retirar al príncipe Andrés de la línea de sucesión al trono británico, tras su arresto la semana pasada.
En una carta dirigida a su homólogo del Reino Unido, Keir Starmer, Albanese señaló que su gobierno respaldaría cualquier iniciativa para excluirlo formalmente del orden sucesorio.
“Son acusaciones graves y los australianos se las toman seriamente”, expresó el mandatario.
De acuerdo con el planteamiento que analiza el gobierno británico, se impulsaría una ley para retirar de la línea de sucesión a Andrew Mountbatten-Windsor, investigado por presunta conducta indebida durante su etapa como enviado especial del Reino Unido para el Comercio Internacional entre 2001 y 2011.
El arresto se produjo después de que salieran a la luz correos electrónicos extraídos de los archivos del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, en los que se sugiere que habría compartido información potencialmente confidencial.
Tras las revelaciones, el rey Carlos III retiró a su hermano sus títulos honoríficos y lo desalojó de la residencia que ocupaba en Castillo de Windsor.
Pese a ello, el duque de York continúa ocupando el octavo lugar en la línea de sucesión al trono británico, por detrás de la princesa Lilibet Diana, hija del príncipe Enrique de Sussex.
Australia, antigua colonia británica por más de un siglo, obtuvo su independencia de facto en 1901; sin embargo, permanece como miembro de la Commonwealth y reconoce como jefe de Estado al rey Carlos III.

