La inflación en México registró una aceleración durante enero de 2026, impulsada por el incremento en precios de productos sujetos a ajustes fiscales, lo que llevó al Banco de México (Banxico) a mantener la tasa de interés de referencia en 7 %, con el objetivo de contener presiones inflacionarias.
Analistas económicos señalan que este comportamiento está relacionado con ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicados a diversos productos al inicio del año, lo que tuvo un impacto directo en el gasto cotidiano de los hogares.

