Los “árboles de caña” humanos que formaron parte de la espectacular escenografía del show de Bad Bunny en el Super Bowl, y que rápidamente se ganaron la simpatía del público, recibieron un pago individual de 1,309 dólares (alrededor de 22,500 pesos), equivalente a 18.70 dólares por hora, conforme a las tarifas estándar para eventos masivos en Estados Unidos.
Para el espectáculo se contrataron entre 380 y 500 extras, quienes portaron trajes que simulaban follaje y cuyos clips se volvieron virales tras la presentación. Cada participante ensayó más de 70 horas; aunque el cantante no estuvo presente en la mayoría de los ensayos, contaron con un doble al que apodaron “Conejo Bueno”.
De acuerdo con Business Insider, los seleccionados debían asistir a jornadas de preparación de entre 6 y 12 horas diarias, medir entre 1.70 y 1.80 metros, tener complexión atlética y soportar un traje de aproximadamente 18 kilos, diseñado para evocar las plantaciones de caña de azúcar en Puerto Rico.
El presupuesto destinado a los extras rondó los 650 mil dólares, dentro de una producción total estimada entre 10 y 20 millones de dólares. Además, cada participante firmó estrictos acuerdos de confidencialidad que les prohibían compartir imágenes o videos de los ensayos o del show antes de su transmisión. De incumplir estas cláusulas, se enfrentarían a sanciones económicas superiores al pago recibido.

